viernes, 26 de octubre de 2012

Lágrimas.

Desisto. No lo soporto más. Estoy harta de luchar por sueños que nunca se cumplen, de realidades que nunca llegan, de presentimientos engañosos que me crean falsas ilusiones. Pero sobretodo, cansada de esos gestos, de esas miradas y de esas situaciones que me hacen pensar que todo mi mundo, toda mi realidad puede cambiar. ¿Qué alguien me expliqué por qué me hace esto? Porque me crea falsas esperanzas. Porque sus ojos dicen una cosa que nunca se presenta.
Siento ganas de llorar, de llorar durante mucho tiempo, pero las lágrimas no acuden a nublar mis ojos y derramarse por mis mejillas. Y esto me aterra pues cuando lleguen lo harán con mayor fuerza y será más difícil mitigarlas. Desearía vivir durante unas horas en mis sueños, en mis disparatados sueños, en el único lugar donde, momentáneamente, soy feliz. Y evadirme de este sentimiento que me dice que no encajo, que sobro y soy altamente prescindible. Pero no puedo, es algo imposible. Sé que no tengo otro remedio que acostumbrarme, que comprender de una vez, que mi vida siempre va a ser así, una historia incompleta, una historia sin final. En resumen que carece de un The End.
La vida no es como tú esperas y aunque duela vívela, pues es lo que te demuestra que estás vivo. Además vida solamente hay una de modo que habrá que aprovecharla sea como sea.
Pese a todas las contrariedades, sé feliz.

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